Nuestra pancarta reivindica una ley europea obligatoria de
protección animal desde hace tres años. Más claro, imposible.
Un maravilloso día de sol nos acompañó y, como el año pasado, acabamos
metidos en la gran fuente de la Plaza del Ayuntamiento de la ciudad.
Una buena causa, maravillosas personas, un día de sol con una
temperatura genial, perros felices y sentir que, en este duro camino
para salvar a nuestros perros, no estamos sólos, ni mucho menos nos hace sentir una inmensa felicidad.
El esfuerzo económico (recordar que las protectoras de animales no recibimos ni un euro de la administración), el cansancio, el sacrificio personal de dejar nuestras casas y animales durante varios días merece la pena.
El esfuerzo económico (recordar que las protectoras de animales no recibimos ni un euro de la administración), el cansancio, el sacrificio personal de dejar nuestras casas y animales durante varios días merece la pena.
Gracias a todas las asociaciones: alemanas, holandesas, francesas,
belgas, italianas... que estuvieron allí. Juntos, sí vamos a poder.